¿Separatismo o unidad? Bosnia va a las urnas paralizada por las divisiones
Bosnia celebra elecciones generales el domingo con bandos políticos que presentan visiones diametralmente opuestas para este país dividido: la unidad nacional orientada hacia Europa o una vía separatista defendida por el dirigente nacionalista serbio.
Más de tres décadas después de la guerra interétnica (1992-1995) que causó 100.000 muertos, esta pequeña nación balcánica está gobernada por una administración compleja con un reparto de poder entre bosnios musulmanes, croatas católicos y serbios ortodoxos.
El país, de 3,4 millones de habitantes, está dividido en dos mitades semiautónomas: la República Srpska (RS), gobernada por los serbios, y una federación de musulmanes y croatas.
Los votantes elegirán a los miembros de la presidencia tripartita y rotatoria del país (uno de cada comunidad), así como a los diputados del Parlamento central y de las asambleas de cada entidad.
La principal preocupación de los electores es el coste de vida, en un contexto de encarecimiento de la energía y la persistente debilidad económica de uno de los países más pobres de Europa.
Pero la campaña también estuvo dominada por los debates sobre la estructura del Estado y las relaciones entre las distintas comunidades que, a menudo, conducen a la parálisis política.
La República Srpska lleva dos décadas dominada por el nacionalista serbio Milorad Dodik, apartado de la presidencia en 2025 tras ser declarado culpable de desafiar las decisiones del enviado internacional que supervisa los acuerdos de paz.
Inhabilitado, cedió la candidatura presidencial a su primer ministro pero lideró igualmente la campaña, que culminó con un encuentro en Moscú con el presidente ruso Vladimir Putin.
Con una política separatista que le valió sanciones estadounidenses, Dodik asegura que Bosnia es un "país imposible" y "fallido" que solo puede "sostenerse unido por la fuerza".
También en el bando croata critican el sistema actual y reclaman cambiar la ley electoral para aumentar su influencia política y su representación.
Frente a la retórica separatista y nacionalista, el actual presidente bosnio, Denis Decirovic, se presenta como defensor de la unidad "frente a quienes pretenden destruir nuestro Estado".
Respaldado por una coalición de más de una decena de partidos, promete avanzar hacia la Unión Europea y la OTAN, un proceso que lleva años estancado por la oposición de Dodik.
Pero esto podría cambiar, afirma el analista de European Stability Initiative (ESI), Adnan Cerimagic.
Según él, el candidato opositor serbio Branko Blanusa tiene opciones de ganar, "lo que cambiaría el paisaje político en la República Srpska y en toda Bosnia".
M.Mercier--JdCdC