Congreso de EEUU ante nueva parálisis presupuestaria por control de inmigración
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos se encamina el viernes hacia una nueva parálisis presupuestaria debido al fracaso de las negociaciones entre demócratas y republicanos sobre la manera en que actúa la policía de inmigración (ICE) tras dos tiroteos mortales en Mineápolis.
Los demócratas se oponen a cualquier nuevo financiamiento para el DHS mientras no se introduzcan cambios profundos en las operaciones del ICE, la agencia federal encargada de llevar a cabo la ofensiva antinmigración del presidente republicano Donald Trump.
Su oposición al ICE no ha hecho más que intensificarse tras la muerte, con pocas semanas de diferencia en enero, de Renee Good y Alex Pretti, dos estadounidenses abatidos a tiros por agentes federales en Mineápolis durante protestas en contra de las redadas.
"Los demócratas no daremos un cheque en blanco para el caos", afirmó el jueves el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer.
Para su homólogo en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, "los dólares de los contribuyentes deberían destinarse a hacer la vida más asequible para los estadounidenses, no a masacrarlos ni a matarlos".
Este viernes, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró en Fox News que "razones políticas y partidistas" están detrás de este cierre parcial del gobierno federal anunciado para la medianoche del viernes.
Debido a las normas vigentes en el Senado estadounidense, se requiere 60 votos de 100 para aprobar un texto presupuestario, y los republicanos, aun cuando cuentan con la mayoría, necesitan el apoyo de varios miembros de la oposición para aprobar su propuesta de presupuesto para el DHS.
Ante las demandas demócratas, la Casa Blanca dijo estar dispuesta a negociar y envió una contrapropuesta el miércoles por la noche. Pero la oposición la rechazó de plano.
En la práctica, si fracasan las negociaciones miles de funcionarios quedarán en paro técnico, mientras que otros miles, cuyas funciones se consideran esenciales, deberán seguir trabajando. En ambos casos, su salario no será abonado hasta que el Congreso acuerde un presupuesto para el departamento.
Pero, aunque los demócratas dicen oponerse a financiar el DHS debido a las actuaciones del ICE, esta última podrá seguir operando durante la duración del cierre, gracias a fondos ya aprobados el año pasado por el Congreso.
Otras agencias —como la Fema, encargada de la respuesta a desastres naturales— serán, por tanto, las más afectadas por el bloqueo de fondos.
La parálisis presupuestaria anunciada sería la tercera desde el inicio del segundo mandato de Trump.
M.Meunier--JdCdC