Dos nuevos rescates en Nepal mantienen la esperanza 10 días después del alud
Cuando ya se perdía la esperanza, los socorristas rescataron este sábado en Nepal a un ciudadano chino en un túnel y a una mujer nepalí en su casa sepultada bajo el lodo dejado por el alud que hace diez días arrasó el Himalaya.
El sábado, la autoridad nepalí para la gestión de situaciones de crisis revisó ligeramente su balance provisional de la catástrofe, que ahora asciende a 1.331 muertos y unos 5.000 desaparecidos, entre ellos cientos de turistas, peregrinos o empleados extranjeros.
En China, los medios de comunicación estatales dan cuenta de 31 muertos y 531 desaparecidos.
Los socorristas trabajan a contrarreloj.
Un equipo compuesto por personal del Ejército de Nepal y expertos extranjeros rescató a un operario chino a 225 metros dentro del túnel del Proyecto Hidroeléctrico Upper Trishuli-1, en el distrito de Rasuwa, indicó un comunicado militar.
Una imagen del rescate publicada en la página de Facebook del ejército nepalí muestra al hombre, identificado solo como Luhaitao, apoyado sobre los hombros de dos rescatistas vestidos de camuflaje.
Parecía alerta, pero sus manos estaban cubiertas de un barro espeso y viscoso.
"Actualmente se está evaluando su estado de salud", señaló el ejército.
El sobreviviente se encontraba entre los cientos de trabajadores de una planta hidroeléctrica que desaparecieron después de que un inmenso alud de hielo y barro, similar a un tsunami, arrasara la frontera entre China y Nepal tras el colapso masivo de un glaciar el 26 de agosto.
Casi al mismo tiempo, la policía nepalí indicó a la AFP que una mujer de 64 años fue rescatada este sábado con vida de su casa, que había quedado sumergida por el barro en su mayor parte.
La mujer, identificada como Chandrika Shrestha, y residente en el distrito de Nuwakot, especialmente dañado por el alud, fue trasladada en helicóptero a Katmandú "para recibir atención médica", indicó a AFP el superintendente adjunto de policía Iqbal Hawari.
En fotografías publicadas por la policía, se la ve con los ojos entrecerrados, sentada en el suelo y envuelta en mantas.
- Destrozos descomunales -
Dos trabajadores nepalíes de una central hidroeléctrica fueron rescatados el viernes en el túnel de Trishuli 3A.
El Gobierno nepalí comunicó este sábado un primer balance, aún muy provisional, de los daños materiales: más de 7.500 viviendas destruidas, 48 edificios públicos, 55 kilómetros de carreteras, un centenar de puentes, más de 1.800 hectáreas de tierras de cultivo y 13 presas en construcción...
"Las autoridades trabajan activamente para reparar las carreteras, restablecer el suministro eléctrico y las telecomunicaciones (...) y garantizar el abastecimiento oportuno a los afectados", informó el Ministerio de Relaciones Exteriores.
El ministro de Exteriores, Shisir Khanal, ha estimado el coste de la reconstrucción en "varios miles de millones de dólares".
El viernes, la ONU hizo un llamamiento para recaudar unos 50 millones de dólares con el fin de cubrir las necesidades básicas de 84.000 víctimas que lo han perdido todo. "El tiempo juega en su contra", han subrayado las agencias de la ONU en Nepal.
- Fosas comunes -
El portavoz del ejército de Nepal, Raja Ram Basnet, declaró a la AFP que "se están realizando trabajos en los túneles" para localizar a posibles sobrevivientes.
Con las morgues desbordadas, unos 1.030 cuerpos han sido enterrados en fosas comunes después de tomar muestras de ADN para su futura identificación, informó la Policía de Nepal el sábado.
Muchas familias siguen sin noticias de sus seres queridos desaparecidos y recorren sin descanso hospitales, comisarías y organismos oficiales en busca de información sobre su paradero.
De manera simbólica, el primer ministro Bamendra Shah anunció el sábado por la noche que la bandera nepalí había sido izada de nuevo en la zona devastada, al norte del país, en la frontera con China, "tras tres días de esfuerzos continuos".
R.Robin--JdCdC