Suecia, ante el suspenso de unas elecciones en las que la ultraderecha aspira a entrar al gobierno
Suecia vota este domingo en unas reñidas elecciones generales en las que la extrema derecha aspira a entrar por primera vez en el gobierno y la oposición de izquierdas anhela recuperar el poder.
El primer ministro conservador, Ulf Kristersson, declaró a la AFP que es optimista respecto a que su alianza de derecha compuesta por cuatro partidos, que incluye al partido de extrema derecha Demócratas de Suecia, salga victoriosa.
El político de 62 años prometió por primera vez puestos en el gabinete a los Demócratas de Suecia, una formación antimigrante otrora denostada, si su bloque gana este domingo.
"Creo que hay un entusiasmo genuino de que podamos continuar con nuestro importante trabajo", dijo Kristersson tras votar en su municipio natal de Strängnäs.
Durante mucho tiempo, las encuestas daban a los cuatro partidos de la oposición de izquierdas, encabezados por la líder de los socialdemócratas de centroizquierda, Magdalena Andersson, una cómoda ventaja.
Pero en los últimos días de la campaña la brecha se redujo hasta quedar en un empate técnico.
"Ahora le corresponde al pueblo sueco decidir qué rumbo debe tomar nuestro país", dijo Andersson a los periodistas después de votar en su municipio de origen, Nacka.
"¿Debemos tener un gobierno totalmente dominado por los Demócratas de Suecia? Algo que nunca ha ocurrido antes en Suecia. ¿O debemos tener un gobierno encabezado por mí, que llevará a Suecia hacia un nuevo espíritu de cooperación?", añadió.
Su partido, que gobernó el país nórdico durante buena parte del siglo XX y sigue siendo el principal de Suecia, se ha comprometido a fortalecer el Estado de bienestar y ayudar a los hogares con dificultades a hacer frente al aumento del costo de vida.
La jornada tuvo su nota musical cuando uno de los miembros del legendario grupo sueco ABBA, Benny Andersson, frente al piano en la sede del Partido Socialdemócrata, dedicó a "Magda" una versión del gran éxito de la banda "Mamma Mia" cambiando la letra por "Mag-da-le-na", que entonó una multitud de seguidores.
Los centros de votación abrieron a las 08H00 (06H00 GMT) y está previsto que cierren a las 20H00 (18H00 GMT), cuando se publiquen los primeros resultados de encuestas al pie de urna.
- "Hacer a Suecia grande otra vez" -
Mientras tanto, el primer ministro saliente Kristersson prometió centrarse en mejorar la vida de los suecos ahora que la ofensiva de su gobierno contra el crimen organizado y la inmigración empezaron a mostrar resultados.
También se jacta de haber logrado que las solicitudes de asilo estén en un mínimo histórico.
"Queremos aprovechar nuestras nuevas y mucho mejores condiciones para mejorar la vida de la gente común... para hacer grande a Suecia otra vez", declaró Kristersson a la AFP esta semana, parafraseando el famoso lema de Donald Trump.
Su coalición minoritaria de tres partidos alcanzó en 2022 un acuerdo con los Demócratas de Suecia que les otorga influencia sobre la política gubernamental, en particular en materia de inmigración y delincuencia, a cambio de su apoyo en el Parlamento. Sin embargo, no quiso permitirles entrar en el gobierno.
En las dos últimas décadas, el líder de la extrema derecha, Jimmie Akesson, llevó al partido de origen neonazi a convertirse en una fuerza política que hoy está ad portas de integrar un gobierno en Suecia.
- "¡Ya ganamos!" -
Akesson se mostró seguro de la victoria en un mitin final de campaña el sábado en la capital.
"¡Ya ganamos!", dijo el político de 47 años ante un estruendoso aplauso en el parque Kungsträdgården de Estocolmo.
"Suecia se está volviendo más segura, mejor y más sueca", afirmó, rodeado de pancartas con los colores azules y amarillos de su bandera que decían: "Make Sweden Sweden Again".
Linda Eriksson, gerente de una tienda de 48 años, afirmó al votar que espera que "mucha gente se dé cuenta" de que hay que cambiar el rumbo para que "todos se sientan incluidos en la sociedad".
En un mensaje en Instagram, la activista climática sueca Greta Thunberg instó a los votantes a "echar a Tidö", utilizando un apodo para la alianza de gobierno de derechas con la ultraderecha.
"Ningún fascista en nuestro gobierno. ¡Justicia climática ya!", escribió.
El votante Tommy Strand, de 58 años, declaró a la AFP en el centro de Estocolmo que había optado por el Partido Verde: "Lo más importante es el clima. Creo que incluso podemos recortar un poco nuestro estado de bienestar para asegurar el futuro".
Unas ocho millones de personas tienen derecho a voto en estas elecciones, en un país de 10,6 millones de habitantes donde la participación electoral supera habitualmente el 80%.
M.Marchal--JdCdC