Panamá intensifica envío de ayuda a regiones afectadas por el terremoto
En helicópteros o en vehículos todo terreno, las autoridades panameñas intensificaban este domingo el envío de ayuda humanitaria a las zonas afectadas por un potente terremoto que provocó daños severos en infraestructuras, mientras cientos de personas siguen sin poder regresar a sus casas.
Las comunidades siniestradas, algunas de ellas en lugares remotos y otras con los accesos limitados por daños en puentes y carreteras, comenzaron a recibir agua, comida, tiendas de campaña y otros enseres básicos, dos días después del terremoto de magnitud 7,7 que afectó al centro del país.
"No habíamos recibido ayuda hasta hoy, nos trajeron agua, arroz, porotos, lentejas, soda", afirmó a la AFP Jennifer Muñoz, desde la localidad de Soná, a unos 300 kilómetros por carretera al suroeste de Ciudad de Panamá.
Muñoz duerme en el patio de la casa de un familiar junto a otros vecinos, algunos de los cuales se han quedado sin vivienda por el terremoto.
Cuenta que funcionarios del gobierno les llevaron la ayuda mientras estaban "reunidos en el patio cocinando" y "vieron que teníamos lonas puestas porque dormimos ahí anoche", agrega.
El terremoto, que dejó una treintena de heridos, afectó principalmente a las provincias de Los Santos, Herrera, Coclé y Veraguas, donde destruyó escuelas, hospitales, iglesias, edificios públicos, puentes y carreteras.
De acuerdo con el gobierno, el sismo dejó más de 2.000 damnificados en todo el país. Además, hay unas 900 viviendas y 400 escuelas afectadas. Las clases estarán suspendidas el lunes.
Durante un recorrido por una de las regiones damnificadas, el presidente José Raúl Mulino aseguró que se brindará ayuda a las personas de las regiones "que más lo necesitan", pero explicó que muchas carreteras estaban "bloqueadas".
"Lo importante es que no hay víctimas, lo material lo vamos a resolver", subrayó Mulino, cuyo gobierno decretó el sábado estado de emergencia para gestionar 100 millones de dólares en ayuda humanitaria.
Sin embargo, el arquitecto Einar Ramírez aseguró a la AFP que hasta el momento "no se han visto autoridades" en la zona donde él vive en la localidad de Las Minas, en Herrera, a unos 265 kilómetros al suroeste de la capital panameña.
Estados Unidos ha enviado hasta el momento agua, comida enlatada, leche evaporada y carpas en cuatro vuelos a distintas áreas.
"Nuestro gobierno ha puesto a disposición cinco millones de dólares" para ayuda, dijo el embajador de Estados Unidos en Panamá, Kevin Marino Cabrera, en Soná, en la provincia de Veraguas.
En las zonas afectadas cientos de personas permanecen en parques y jardines porque no pueden regresar a sus casas, por los daños que presentan, o por temor a las más de 200 réplicas registradas desde el sismo.
P.Perrin--JdCdC