"Nos ahogamos": Las protestas por el costo de la vida sacuden Francia
Las autoridades francesas detuvieron este sábado a decenas de personas al inicio de una jornada de protestas contra el encarecimiento de la vida, clave para medir el malestar social en el convulso final de la presidencia de Emmanuel Macron.
A seis meses de la elección presidencial para elegir a su sucesor, un llamado titulado "Amarillos y Jóvenes" exhorta a protestar juntos al movimiento de los chalecos amarillos, a la generación Z, a campesinos, profesores, activistas climáticos, jubilados, etc.
"Hoy hay un punto de convergencia de muchas rabias, todas legítimas y todas más o menos conectadas", aseguró a AFP Florine Pigny, una tatouadora de 36 años residente en los suburbios de París y que se dice preocupada por el "futuro" de su hija y por la situación de los servicios públicos.
Desde hace semanas, en paralelo a las protestas de estudiantes de liceo que reclaman mejores condiciones, surgió en las redes sociales un llamado a manifestar este sábado contra el encarecimiento de la vida, que en Francia se plasma especialmente en un aumento del combustible desde el inicio de la guerra en Oriente Medio.
Según el sitio 17octobregiletjaune.net, se prevén cerca de 1.500 acciones. Desde inicios de la mañana, se registraron bloqueos de carreteras o rotondas -lugar simbólico de los chalecos amarillos- en varios puntos de Francia, como Rennes, Marsella y Lyon.
"A finales de mes ya no me queda nada, los precios suben pero los salarios no. No podemos más, nos ahogamos", denunció Franck, un funcionario que se manifestó en Guéret, en el centro de Francia, junto a unas 300 personas, de las cuales una cuarta parte eran estudiantes de secundaria.
Las autoridades prevén alrededor de 200.000 manifestantes, de los cuales 40.000 en París, en este primer día de dos semanas de vacaciones escolares.
- Tensiones y detenidos -
A la espera de las manifestaciones, que en las grandes ciudades comenzarán a partir de las 14H00 (12H00 GMT), las fuerzas de seguridad emplearon gases lacrimógenos para impedir marchas no autorizadas por las calles de la capital, según las autoridades.
La policía controlaba lugares estratégicos como las estaciones de tren o la turística avenida de los Campos Elíseos, donde se prohibió manifestar.
En la plaza de la República, de donde debía partir la manifestación parisina, se registraron escenas de tensión una hora antes entre los manifestantes y la policía, que lanzó gases lacrimógenos, constaron periodistas de AFP.
Hacia el mediodía, 166 personas habían sido detenidas, según el entorno del ministro del Interior, Laurent Nuñez.
La movilización marca el retorno del movimiento de los Chalecos Amarillos, cuyas protestas en 2018 y 2019 contra el alza prevista de un impuesto al combustible marcaron el primer mandato del presidente centroderechista.
Las imágenes de violencia, con destrozos incluso en el simbólico Arco del Triunfo de París y saqueos de tiendas, y la acción policial, que provocó que manifestantes perdieran ojos, conmocionaron entonces a Francia.
Nuñez advirtió que las fuerzas de seguridad podrán usar granadas aturdidoras en caso de disturbios urbanos. Las autoridades habían restringido su uso en las protestas estudiantiles, después de que un joven perdiera una mano.
El viernes, Macron lanzó un llamado "a la calma" y estimó que el "derecho a manifestarse" debe ir acompañado de "respeto", sin "insultar" ni "romper" nada.
- "Respuestas políticas" -
Dos tercios de los franceses apoyan el regreso de los chalecos amarillos, según un sondeo de Elabe de mediados de septiembre, que coloca a la ultraderechista Marine Le Pen -líder de las encuestas de cara a las presidenciales- como la candidata mejor considerada para aumentar el poder adquisitivo.
Lecornu intentó en los últimos días responder a parte del malestar, con el anuncio de nuevos fondos para el sector agrícola en 2027, la liberación de 10 millones de barriles de gasóleo para intentar bajar los precios y ayudas a las localidades rurales, entre otros.
Pero "el gobierno tiene que aportar respuestas políticas sobre su presupuesto, sobre la cuestión de los salarios, sobre el bloqueo de los precios del combustible", declaró en la radio RMC Agathe Le Berder, del sindicato CGT.
La movilización llega cuando el gobierno busca aprobar en el Parlamento unos presupuestos para 2027 que contemplan un fuerte ajuste fiscal de 54.000 millones de euros (60.780 millones de dólares) para sanear las arcas públicas.
Con la elección presidencial en el punto de mira, las fuerzas oficialistas y de extrema derecha acusan al partido de izquierda radical La Francia Insumisa (LFI) del presidenciable Jean-Luc Mélenchon de aprovecharse de la tensión social.
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G.Garnier--JdCdC