Journal du Club des Cordeliers - Una cumbre busca concretar un acercamiento sin precedentes entre UE y Canadá

Una cumbre busca concretar un acercamiento sin precedentes entre UE y Canadá
Una cumbre busca concretar un acercamiento sin precedentes entre UE y Canadá / Foto: Dave Chan - AFP/Archivos

Una cumbre busca concretar un acercamiento sin precedentes entre UE y Canadá

Canadá y la Unión Europea se reúnen jueves y viernes en Montreal para una cumbre destinada a elevar su cooperación a un nivel sin precedentes, en un contexto de fuertes tensiones con el presidente Donald Trump.

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Esta "nueva alianza" va a ser "transformadora" y "creará posibilidades inmensas", declaró recientemente el primer ministro canadiense, Mark Carney, que recibirá a finales de semana a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, al presidente del Consejo Europeo, António Costa, y a nueve comisarios europeos.

Esta cumbre busca permitir a los europeos y a los canadienses concretar sus deseos de acercamiento un mes y medio después de la propuesta de Ursula von der Leyen de hacer de Canadá el primer "miembro asociado" de la UE.

En medio de un conflicto comercial con Washington, Canadá se ha embarcado desde hace un año en una frenética búsqueda de nuevos socios con el fin de reducir su dependencia comercial y militar de su vecino.

Y la UE es un socio lógico para "el país más europeo de entre los no europeos", según Carney.

La UE, cuyas relaciones con Washington son igual de turbulentas, busca por su parte apoyos en su estrategia de reequilibrio entre las dos superpotencias que son China y Estados Unidos.

- "Compromiso real" -

El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca a principios de 2025 ya ha provocado un acercamiento entre Bruselas y Ottawa, ilustrado por la participación de los canadienses en un programa europeo de ayuda a la industria de defensa, o por la invitación a Carney y a algunos de sus ministros a reuniones europeas.

Pero ahora se trata de ir más lejos, de "pasar de las declaraciones de amor mutuo a un compromiso real", como resume el eurodiputado socialdemócrata alemán Tobias Cremer, impulsor de una resolución adoptada en marzo que llama a una cooperación más profunda entre la UE y Canadá.

En términos muy concretos, esta cumbre de dos días debe permitir la firma de acuerdos en servicios digitales o de materias primas estratégicas, de las que el subsuelo canadiense está repleto. Pero también avanzar en la cooperación en energía, inteligencia artificial, defensa o investigación.

Según un proyecto de declaración conjunta consultado por la AFP, Canadá podría negociar con la UE su entrada en el programa de movilidad estudiantil Erasmus, o su participación en el sistema europeo de navegación por satélite Galileo.

Canadá también podría tener su lugar aún más regularmente en la mesa europea y sumarse al futuro "Consejo Europeo de Seguridad", que Ursula von der Leyen desea concretar.

La definición exacta del estatus de "miembro asociado", que sorprendió a los socios de la UE por ser inédito, no está jurídicamente definida por los tratados constitutivos, y podría aplazarse al año que viene, según responsables del bloque.

- "Nunca el país número 28 de la UE" -

La luna de miel entre Bruselas y Ottawa -calificada de "ridícula" por Donald Trump, que llegó a amenazar a la UE con romper los intercambios comerciales por este acercamiento- también tiene detractores en Europa y en Canadá.

El proyecto de compra conjunta por parte de la UE y Canadá de 50 aviones bombarderos al fabricante canadiense De Havilland ha suscitado críticas de algunos Estados miembros del bloque europeo, que consideran que ese dinero debería utilizarse para encargar aparatos producidos en Europa.

"Detrás de esta bella fórmula" de miembro asociado de la UE, la extrema derecha francesa ve "el espectro del CETA, ese famoso tratado de libre comercio que arruina nuestra agricultura", como declaró la semana pasada la eurodiputada de Agrupación Nacional, Angéline Furet.

Firmado en 2016, este acuerdo (Comprehensive Economic and Trade Agreement), que suprime los derechos de aduana sobre el 98% de los productos intercambiados entre la UE y Canadá, está bajo fuego, especialmente de los ganaderos franceses, y todavía no ha sido ratificado por nueve países de la UE, entre ellos Francia. Aplicado provisionalmente desde 2017, aún no ha entrado plenamente en vigor.

La oposición conservadora canadiense también ha formulado críticas respecto a este acercamiento.

"Nunca seremos el Estado número 51 de Estados Unidos, pero tampoco seremos nunca el país número 28 de la Unión Europea", lanzó el mes pasado su líder, Pierre Poilievre.

B.Blanc--JdCdC